Palo Cruza'o Latin Grammy



 

Tomado de: COLOMBIA AL PARQUE 2018.

 

“Estamos muy emocionados de representar a nuestro país y a nuestra música folclórica colombiana que compartimos con Venezuela”, con estas palabras Ómar Fandiño, director y creador de Palo Cruza’o, recibía el Premio Grammy Latino en la categoría de Mejor álbum folclórico, el 17 de noviembre de 2016. Gracias a este galardón, Palo Cruza´o se convertía en la segunda agrupación en dejar en alto la música llanera colombiana, algo que ya había conseguido el maestro Cholo Valderrama en 2008.

“El Grammy llegó por casualidad”, afirmaron desde la banda, ya que el disco En Armonías Colombianas, que terminó siendo aclamado por la crítica internacional, surgió como parte del Premio Agrupaciones y/o Solistas Destacados que otorgó Idartes en 2015. De repente, los espectadores del T-Mobile Arena de Las Vegas, Estados Unidos, escucharon como ganador el nombre de Palo Cruza’O que se refiere a un tipo de maraca que, además de darle el nombre al grupo, se utiliza como instrumento de percusión dentro del formato llanero y representa el aporte indígena a las músicas tradicionales.

“Fue una unión de muchísimas sensaciones, el álbum con el que ganamos el Grammy no se hizo con esa pretensión, se logró a través de un premio que obtuvimos con Idartes, en donde el objetivo inicial era unir sonoridades del país a través del joropo por eso invitamos e incluimos instrumentos no convencionales. Empezamos a escuchar buenos comentarios sobre el resultado final del álbum y el 22 de septiembre de 2016 recibimos la nominación oficial, es una sensación inexplicable, a veces eso se ve tan inalcanzable, tan difícil, como en otro nivel. Dos meses después fue una sorpresa más grande, no sabíamos que iba a pasar, el estar nominados ya era premio pero logramos obtener el Latin Grammy como mejor álbum folclórico 2016.

“El Grammy llegó por casualidad”, afirmaron desde la banda, ya que el disco En Armonías Colombianas surgió como parte del Premio Agrupaciones y/o Solistas Destacados Idartes 2015.